Resumen
Paciente masculino de 50 años con una tenosinovitis de De Quervain, quien, tras un manejo inicial con antiinflamatorios no esteroideos y una infiltración con formulación conjunta de liberación inmediata y prolongada de betametasona (dipropionato 5 mg y fosfato sódico 2 mg) sin alivio completo, recibió una segunda infiltración con acetónido de triamcinolona. Aproximadamente dos meses después del procedimiento, desarrolló una lesión hipopigmentada de bordes irregulares en el sitio de inyección. Esta manifestación representa un efecto adverso poco reconocido de las infiltraciones corticoesteroideas. Este caso resalta la importancia de que los profesionales de atención primaria consideren este efecto adverso, y que los pacientes sean adecuadamente informados sobre las posibles complicaciones locales, incluidas las alteraciones pigmentarias, así como de considerar su impacto psicológico y estético.

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